Sus manos sobre mí, tienen la ligereza de la paz.
Y cuando Tu sales, todo está vacío otra vez...
Y cuando Tu sales, todo está vacío otra vez...
Y vuelvo a esperarte siempre y siempre...
Por tus pasos,
Por tu voz,
Por tu
olor,
Por tu reposo bajo mi vigilia,
Por tus ojos,
Por tus manos.
Por tu reposo bajo mi vigilia,
Por tus ojos,
Por tus manos.
Y soy feliz así.
Yo soy el que te espera:
¡Soy tu perro!
Fragmentos extraídos de http://ailenamiradas.blogspot.com.ar/2014/03/dedicada-los-perros-esos-maravillosos.html




